miércoles, 3 de diciembre de 2014

El miedo va a cambiar de bando


Pongamos que hablo de un cuadrilátero, un ring. A un lado un señor, con dos licenciaturas: una en Derecho, otra en Ciencias Políticas, de entrada. Además tiene dos másters, uno realizado en Suiza y EEUU con honores y otro en Humanidades, con sobresaliente, por la Carlos III de Madrid.

Pongamos que ese tipo no tiene suficiente dinero para pagar sus estudios, pero como su expediente es "brillante" le conceden becas y se forma en Cambridge, Bolonia y México entre otros países.

Al otro lado del cuadrilátero tenemos a un equipo entero, vestido de rojo y azul, con una preparación que a menudo deja bastante que desear, y ocupan los cargos de mayor responsabilidad del Estado, .

En otro país, probablemente el primero sería un líder político respetado, o cuanto menos se analizaría críticamente su opinión, sin realizar una arduo investigación con el fin de desacreditarlo frente a la sociedad. Los otros serían tenidos más o menos en cuenta, en función del altavoz que usen, y lo polarizado que estos sean. Aquí al revés.

Así es España:

-La mayor época de esplendor de nuestro país como Imperio, el siglo XVI, fue tirado a la basura por una gestión económica y militar para la que no cabe calificativo mínimo que el de desastre.

-En la siguiente oportunidad de avance, expulsamos las ideas de la Ilustración, Dios e Inquisición mediante, persiguiendo a Jovellanos, Saavedra, y Urquijo, entre muchos otros. Matando y torturando. Preferíamos un imperio de curas y frailes.

-Un siglo y pico después mientras en unos países se elegía democracia, aquí tuvimos nuestros 40 años de cerrojo (y su correspondiente prórroga camuflada ).

-Actualmente, con un proyecto auténticamente ciudadano, con opción de mejorar el sistema, siendo más transparente, menos corrupto y más democrático es atacado por todos los flancos lanzando críticas de patio de guardería desde los grandes medios. Y aún así, cuelan.

Preferimos no perder los derechos que ya nos han quitado.

En esta España cainita de sobre y sotana volverá a vencer, una vez más, el miedo. La resistencia al cambio, al avance y la mejora. Estamos demasiado cómodos en nuestro propio problema.


pd. Aviso a navegantes: no digo que Podemos sea ni un hito comparable a la Ilustración y al imperio español. Pero tampoco que vayan a convertir esto, en un paraíso comunista. Seamos realistas, no son la panacea a nuestros problemas, pero sí una posibilidad importante de mejora, una oportunidad histórica de protección y de avance social y democrático. Y aún así, previsiblemente, pondremos piedras y palos a las ruedas para malograr el resultado.


El miedo va a cambiar de bando
Vamos a contar mentiras

lunes, 1 de diciembre de 2014

Ultra-.

Yendo al significado de la propia palabra Ultra-., es fácil entrever como en este caso, lengua y realidad van cogidas de la mano. Ultra-., que como  raíz quiere decir más allá, define bien como los tipos que ayer domingo, se llevaron la vida de, más allá de los tintes políticos, uno de los suyos, una de esas personas que sólo supo vivir en los extremos para darle sentido a su existencia, inconscientemente, suponemos.

Porque el reprobable acto de ayer, en que un "aficionado" radical perdió la vida, fue, como su propia denominación indica, ir más allá, más allá de la sensatez, más allá de la estupidez, más allá del sentido común, en tanto en cuanto ni se pierde ni se gana nada, luchando por representar unos colores, políticos o futbolísticos, a los que ni les van ni les vienen sus trifulcas de barrio.

Ser un ultra, como aficionado, significa ser parte de un grupo, que vive al amparo de otro alternativo más grande y potente, y el hecho de formar parte de ese grupúsculo, como impostado representante de aquel, es su insignia. Vivir como ultra es ser un peón del tablero, morir por el rey en cualquier callejón o envite del destino, por vano que sea, como medio para que el monarca siga viviendo.

Pero en esta ocasión, nadie llamó a los ultras para que sean parte de este juego. Por eso son ultras y van más allá de la propia finalidad del mismo; y por ello esta filosofía de vida del más allá, a veces, se paga con la vida.

lunes, 24 de noviembre de 2014

Only when I sleep

Siempre has querido vivir sin sufrir, amar sin dolor, jugar sin caer, y en definitiva,
disfrutar de lo mejor de la vida evitando la parte mala, la parte dolorosa, cuando
esta es consustancial de la propia vida. Ese es, el resumen en esencia de cada una
de las decisiones de fondo que vas tomando, y es por ello que, ese conjunto de capas
superpuestas cubren tu propio ser.

Has visto sufrir mucho a tu familia, has sufrido tu mismo con ello y has visto pagar el precio. No te engañes, sabes que es alto, muchas veces más del que ahora estarías dispuesto a asumir, pero si quieres vivir de verdad, está ahí.


Si quieres vivir, amar y disfrutar de verdad, tienes que estar dispuesto a hacerte daño, de mil formas, con rechazo, con dolor físico, sufrimiento mental, decepciones y soledad, porque también son parte de la vida.

Si temes quedarte sólo por ser auténtico y vivir siéndolo, sin tapujos, no temas, podrás quedarte solo,
pero sólo rodeado de personas auténticas. Y eso es un privilegio que pocas personas pueden
tener como regalo en la vida.


La única receta para sobrevivir a todo esto es luchar al máximo, de corazón y hacerlo
lo mejor que puedas.

Puedes tratar de vivir rodeado de un colchón de protección y seguridad, aunque esa será
la barrera misma que te aleje de la auténtica vida.

Mentalízate, sufre, aprende, disfruta y vive.